Anáhuac Online comparte su visión educativa en el 25 Congreso Anual de la CETTD

Anáhuac Online


Anáhuac Online participó en el panel de rectores del 25 Congreso Anual de la Comisión Ejecutiva de Tecnología y Transformación Digital (CETTD), un espacio de diálogo en el que líderes de distintas instituciones analizaron los desafíos y oportunidades que representa la inteligencia artificial para la educación superior.


En representación de Anáhuac Online, el Dr. Rafael Estrada Danell, Director General, compartió su visión sobre la transformación que atraviesan las universidades y la responsabilidad de incorporar la tecnología sin perder de vista su identidad, su misión formativa y la centralidad de la persona.


Durante su intervención, explicó que quizá las universidades no necesitan apresurarse a “evolucionar”, entendido como convertirse en algo completamente distinto, sino aprender a desarrollarse con mayor rapidez a partir de aquello que ya les da sentido.


“La universidad no debería perderse”, expresó al señalar que las instituciones deben conservar su pertinencia histórica y construir el futuro sobre uno de sus fundamentos esenciales: el amor por la sabiduría.


Desde esta perspectiva, destacó que la misión universitaria no se limita a formar profesionales para responder a las necesidades del mercado laboral. También debe despertar entre estudiantes y profesores el amor por la verdad y el entusiasmo por descubrir y comprender el mundo, incluso cuando no sea posible identificar de inmediato la utilidad de aquello que se aprende.


Para el Dr. Estrada, esta dimensión será todavía más relevante en un entorno donde la inteligencia artificial puede responder preguntas, generar contenidos y automatizar múltiples tareas. Ante esta realidad, la universidad debe fortalecer aquello que aporta propósito y sentido a la formación de las personas.



Una nueva relación con el aprendizaje


El director general de Anáhuac Online recordó que uno de sus primeros acercamientos a la inteligencia artificial generativa surgió al utilizarla junto con su hijo para explorar conceptos científicos mediante preguntas, historias y ejercicios. Esta experiencia le permitió reconocer que no necesariamente cambiaría la forma esencial en la que aprende el ser humano, pero sí su relación con el conocimiento y con las posibilidades del aprendizaje.


A partir de esa reflexión y de la apertura de las primeras interfaces de programación de inteligencia artificial generativa, Anáhuac Online tomó la decisión de pasar de la observación a la experimentación.


Este proceso impulsó el desarrollo de Budly, plataforma de aprendizaje inmersivo que genera experiencias interactivas y personalizadas. La iniciativa obtuvo la medalla de oro en los QS Reimagine Education Awards 2024, dentro de la categoría Best Use of Generative AI.


Más allá del reconocimiento, el Dr. Estrada señaló que esta experiencia permitió comprender que la innovación educativa no depende exclusivamente de grandes inversiones o de numerosos equipos de desarrollo. También puede surgir de educadores que conocen a sus estudiantes, comprenden sus necesidades y cuentan con las capacidades necesarias para convertir una idea en una solución.


En este sentido, consideró que uno de los principales impactos de la inteligencia artificial en el corto plazo será “empoderar al operador”; es decir, ampliar las posibilidades de las personas que conocen directamente los procesos y pueden identificar oportunidades concretas para transformarlos.


Tecnología con propósito y sentido humano

A lo largo del panel, los participantes coincidieron en que la incorporación de la inteligencia artificial debe realizarse mediante lineamientos que orienten su uso ético y responsable. Las instituciones no solo necesitan nuevas plataformas, sino también fortalecer su cultura, preparar a sus docentes y generar confianza para impulsar el cambio.


Entre las reflexiones compartidas destacó la necesidad de preservar el rostro humano de la universidad y reconocer a cada estudiante como una persona única, con una historia, una vocación y posibilidades propias. La tecnología puede personalizar contenidos y facilitar procesos, pero educar continúa implicando conocer, exigir, acompañar y confiar en el estudiante.


También se señaló que la IA puede ayudar a los profesores a recuperar tiempo para preparar sus clases, actualizarse y brindar un acompañamiento más cercano. Sin embargo, su adopción debe fortalecer —y no debilitar— el pensamiento crítico, la capacidad de formular preguntas y el criterio necesario para verificar información y tomar decisiones.


Los especialistas subrayaron además que la transformación digital no es un acontecimiento aislado ni una responsabilidad exclusiva de las áreas tecnológicas. Se trata de un proceso continuo que involucra a toda la comunidad universitaria y que debe partir de preguntas fundamentales: por qué transformar, qué transformar y cómo hacerlo de acuerdo con las necesidades de cada institución.


El encuentro concluyó con una visión optimista: la inteligencia artificial no representa el final de la universidad, sino una oportunidad para renovar sus métodos, ampliar sus capacidades y recuperar con mayor fuerza su propósito.


Con esta participación, Anáhuac Online reafirma su visión educativa responsable, capaz de integrar tecnología, conocimiento y formación humanista para generar nuevas oportunidades de aprendizaje, manteniendo siempre a la persona en el centro.