
APRAonline y Anáhuac Online reflexionan sobre inteligencia artificial, pensamiento y dignidad humana
Anáhuac Online
En un contexto marcado por la aceleración tecnológica y la creciente presencia de la inteligencia artificial en la vida académica, profesional y social, APRAonline llevó a cabo el webinar “Magnifica Humanitas: utilizar AI sin olvidar el pensamiento. Persona, cultura y tecnología ante los desafíos de la inteligencia artificial”, un encuentro internacional que invitó a mirar la IA como un fenómeno cultural que interpela directamente a la educación, a la comprensión de la persona humana y al sentido mismo del pensamiento.
La sesión contó con la participación del P. José Enrique Oyarzún, L.C., Rector del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, quien abrió el encuentro con una reflexión sobre la misión académica ante los desafíos de la inteligencia artificial. Por su parte, el P. David Koonce, L.C., Vicerrector de APRA, quien situó el sentido del webinar a partir de la importancia del discernimiento, el pensamiento crítico y la custodia responsable de la tecnología.
Asimismo, participaron el P. Gabriel Von Wendt, L.C., docente de Filosofía de APRA; el P. Alberto Carrara, L.C., Decano de la Facultad de Filosofía de APRA; y el P. Alex Yeung, L.C., Director del Instituto Ciencia y Fe de APRA, quienes abordaron distintas perspectivas filosóficas, culturales, antropológicas y educativas sobre la inteligencia artificial. Por parte de Anáhuac Online participaron el Dr. Rafael Estrada Danell, Director General; el Dr. Jorge Sánchez, Director de Desarrollo Académico; y el Mtro. Carlos Robles, Director de Producto.
Durante su intervención, el P. José Enrique Oyarzún subrayó que la responsabilidad educativa no puede reducirse a la transmisión de información ni a la obtención de respuestas cada vez más rápidas y precisas. Frente al avance tecnológico, recordó que la vocación universitaria no consiste únicamente en incorporar herramientas, sino en formar personas capaces de comprender, discernir y actuar con responsabilidad.

“Si educar consistiera únicamente en transmitir información, ofrecer respuestas cada vez más rápidas y precisas, bastaría con incorporar las herramientas tecnológicas más avanzadas. Pero la universidad nunca ha tenido esa misión. Su vocación más profunda es formar personas”, señaló.
En este sentido, destacó que la inteligencia artificial representa una oportunidad extraordinaria, pero también una llamada a la responsabilidad. Puede ampliar capacidades, personalizar aprendizajes y hacer más eficientes diversos procesos académicos; sin embargo, también puede llevarnos a confundir rapidez con profundidad, información con conocimiento y respuesta inmediata con verdadero pensamiento.
“El riesgo no es tanto que las máquinas piensen, sino que nosotros dejemos de educar personas capaces de pensar y de discernir por sí mismas”, afirmó.
A partir de esta reflexión inicial, el webinar permitió abrir una conversación interdisciplinaria sobre la inteligencia artificial como desafío cultural, educativo y antropológico. El P. David Koonce profundizó en la necesidad de discernir el uso de la tecnología desde una actitud de custodia responsable, evitando tanto el rechazo ingenuo como la aceptación acrítica. Su intervención recordó que toda herramienta tecnológica debe ser comprendida a la luz de su impacto en la persona, en la cultura y en la vida común.
El P. Gabriel Von Wendt propuso una mirada filosófica sobre la técnica como una forma de construir el mundo, pero también como una realidad que exige no olvidar aquello que debe ser custodiado: la realidad, la verdad, la experiencia humana y la orientación del obrar. Desde esta perspectiva, la pregunta por la inteligencia artificial no se limita a su funcionamiento, sino a la manera en que configura nuestra relación con el conocimiento y con la realidad.
El Dr. Rafael Estrada Danell compartió una reflexión profunda sobre la técnica, la tecnología y la inteligencia artificial en la formación. Su intervención permitió situar la conversación en el contexto de la educación online, recordando que lo digital no debe entenderse simplemente como una pantalla, una plataforma o un conjunto de dispositivos, sino como una gran operación de mediación mediante la cual la experiencia del mundo se convierte en datos, código y representaciones.

“Lo digital no es una pantalla; es una gigantesca operación de mediación con la que interactuamos en el mundo”, explicó.
Asimismo, precisó que la inteligencia artificial no debe entenderse como magia ni como conciencia artificial, sino como un conjunto de sistemas capaces de reconocer patrones, generar predicciones y producir respuestas a partir de información previamente procesada.
“La IA no piensa como piensa una persona, aunque pueda producir textos que parecen pensados. Puede generar lenguaje sin tener conciencia y producir respuestas sin comprender el sentido humano”, afirmó.
Esta distinción resulta decisiva para la educación. Si la IA se confunde con una inteligencia en sentido pleno, existe el riesgo de delegarle no sólo tareas, sino también juicio. Pero si se comprende como una tecnología de amplificación, puede integrarse a los procesos educativos sin abdicar de lo humano. La IA puede asistir, ordenar, traducir, sugerir, personalizar y acelerar; sin embargo, el acto propiamente humano sigue siendo preguntar con sentido, juzgar con criterios, decidir con responsabilidad y orientar la acción hacia el bien común.
En continuidad con esta reflexión, el Dr. Carlos Robles y el Dr. Jorge Sánchez compartieron una mirada sobre la propuesta formativa de APRAonline y, en particular, sobre la pertinencia de la Licenciatura en Filosofía ante los desafíos actuales. En un mundo atravesado por la automatización, la hiperespecialización y la inteligencia artificial, destacaron la importancia de formar personas capaces de ir más allá de la competencia técnica para cultivar pensamiento crítico, profundidad intelectual, diálogo, comprensión de la realidad y capacidad de discernimiento.

Por su parte, el P. Alberto Carrara profundizó en la dignidad de la persona y en la relacionalidad humana como claves para pensar los límites y posibilidades de la inteligencia artificial. Su intervención permitió recordar que la persona no puede ser reducida a datos, procesos, rendimiento o funcionalidad, pues su valor trasciende cualquier sistema técnico.
El P. Alex Yeung abordó los riesgos de delegar en la inteligencia artificial procesos racionales, decisionales y comunicativos que requieren responsabilidad humana. Desde su reflexión, el desafío no consiste sólo en aprender a usar mejor la IA, sino en conservar la capacidad de juzgar, dialogar, comprender y decidir con libertad.
El encuentro permitió reconocer que la inteligencia artificial no puede tratarse como un asunto meramente instrumental. Su impacto alcanza dimensiones culturales, antropológicas, educativas, espirituales y sociales. Por ello, la universidad está llamada a formar no sólo usuarios competentes de tecnología, sino personas capaces de discernir su sentido, gobernar su uso y orientar sus posibilidades hacia la verdad, la libertad, el bien común y el florecimiento humano.
Desde esta perspectiva, APRAonline y Anáhuac Online impulsan una conversación necesaria para que la innovación tecnológica dialogue con la filosofía, la ética y la formación integral. El valor de la inteligencia artificial no dependerá únicamente de su capacidad para producir respuestas, sino del horizonte humano desde el cual esas respuestas sean interpretadas, juzgadas y puestas al servicio de la persona.
El webinar dejó abierta una reflexión fundamental para la educación superior: la inteligencia artificial puede transformar la manera en que aprendemos, enseñamos y producimos conocimiento, pero su verdadero valor dependerá del sentido con el que sea integrada a la formación. Innovar no significa dejar de pensar; significa discernir mejor.
Con este encuentro, APRAonline y Anáhuac Online reafirman su compromiso con una educación digital de alto valor académico, profundamente humana y abierta a los grandes desafíos culturales de nuestro tiempo, colocando siempre a la persona en el centro de toda experiencia educativa.
Como muestra de la relevancia de esta conversación, la iniciativa reunió a 2,307 personas interesadas, 1,960 inscritos —1,301 en italiano y 659 en español— y 1,009 participantes efectivos, provenientes de más de 30 países. Además, como parte del seguimiento posterior, APRAonline compartió con los interesados un mensaje de agradecimiento y la invitación a suscribirse a su newsletter, lo que permitió incrementar las suscripciones de 27 a 389. Estos resultados reflejan el interés que existe en torno al tema, el valor académico de los contenidos presentados y la solidez de una línea de colaboración que busca dar continuidad a la oferta formativa, la comunicación orgánica y las campañas de difusión en torno a los grandes desafíos de la inteligencia artificial.
